¡Ey, tú! Sí, tú, esa personita detrás de la pantalla, puede que te conozca o puede que no, pero te prometo, que mientras estés aquí, lo único que quiero es que muestres esa sonrisa tan bonita, me da igual si votas o no, si no comentas o decides hacerlo, con que te sientas identificado/a y afloren tus sentimientos me basta.

domingo, 5 de febrero de 2012

y entonces decidir si ser feliz o no.

Que extraño eso de sentir que tienes la felicidad al alcance de tu mano, sentir que puedes empezar a sonreír todos los días sin motivo alguno, sentir que te levantarás cada mañana con ganas de vivir... Pero ¿sabes algo mucho más extraño que eso? Sentir que tienes la felicidad al alcance de tu mano y que algo dentro de ti te impida llegar a ella. Puede ser un recuerdo, puede ser una indecisión, quizás puede ser el pensar que la felicidad no está hecha para ti y que a veces, todo parece demasiado bonito y demasiado bueno para que te pase a ti. Pero, ¿y si el destino lo ha querido así? ¿Y si es lo que verdaderamente te mereces?
Y es en ese momento cuando se produce esa lucha corazón-mente, y es cuando tienes que decidir si hacerle caso a esa vocecita que te dice ''no lo pienses, hazlo, serás feliz'' o escuchar a esa otra que te dice ''olvídate, la felicidad no lleva tu nombre''.
Y es ahí cuando piensas que no es tan fácil ser feliz como creías de pequeña, cuando creías que todos los adultos eran felices con lo que tenían, ¡qué inocentes son los niños!, que inocentes somos todos al pensar así y que tontos nos vemos cuando nos damos cuenta de que NADA es lo que parece y, que la mayoría de las veces, la cagamos por no saber escuchar lo que verdaderamente queremos hacer y no decidirnos a tiempo.