Vivir no conlleva solamente ocupar un sitio, si no emocionarse, disfrutar, llorar... Consiste en caernos para volver a levantarnos, en tropezarnos mil veces con la misma piedra; en decir te quiero de verdad y te quiero por compromiso; en decir te odio desde la rabia y te odio desde el amor... En fin, vivir no significa solamente respirar, sino encontrarle sentido a cada respiro.
¡Ey, tú! Sí, tú, esa personita detrás de la pantalla, puede que te conozca o puede que no, pero te prometo, que mientras estés aquí, lo único que quiero es que muestres esa sonrisa tan bonita, me da igual si votas o no, si no comentas o decides hacerlo, con que te sientas identificado/a y afloren tus sentimientos me basta.
lunes, 26 de diciembre de 2011
Vivir no conlleva solamente ocupar un sitio, si no emocionarse, disfrutar, llorar... Consiste en caernos para volver a levantarnos, en tropezarnos mil veces con la misma piedra; en decir te quiero de verdad y te quiero por compromiso; en decir te odio desde la rabia y te odio desde el amor... En fin, vivir no significa solamente respirar, sino encontrarle sentido a cada respiro.
domingo, 25 de diciembre de 2011
Aquí y ahora, contigo.
+Vente conmigo a italia, a pedir unos de los 3 deseos en la Fontana.
-¿A Italia? Ya he estado allí.
+Pues vente conmigo a Madrid, al parque de atracciones.
-¿A Madrid? Hace mucho frío ahora en invierno.
+Pues vámonos a China, para conocer su historia.
-¿A China? Eso es demasiado lejos.
+¿Qué pasa? ¿No dices que irías conmigo incluso al fin del horizonte? ¡Demuéstrame que me quieres, vámonos!
-Claro que lo haría, pero quiero disfrutar del ahora, estamos aquí en la cama y no me hace falta estar en Italia y pedirle un deseo a la Fontana di Trevi para disfrutar de este momento; no me hace falta irme a la Warner para sentirme como un niño pequeño porque esa misma adrenalina la siento cada vez que despierto a tu lado; no me hace falta irme a China a conocer su historia, porque la única historia que me importa es la nuestra, sí, esta que empezó con una simple amistad; y, sobre todo, no necesito demostrarte lo enamorado que estoy yéndome de viaje, porque sólo con mirarme ya me siento en otro mundo, porque te amo de la misma manera aquí en la cama, como en Italia, China o Madrid. Porque por encima de todo, y de todos los lugares del mundo, siempre, y repito, SIEMPRE, serás indispensable para mí y te lo demostraré todas las mañanas con un beso, con un te quiero, con lo que sea, porque no me hace falta llevarte al infinito para demostrártelo porque quien demuestra algo, lo hace aquí y ahora, no allí y después.
-¿A Italia? Ya he estado allí.
+Pues vente conmigo a Madrid, al parque de atracciones.
-¿A Madrid? Hace mucho frío ahora en invierno.
+Pues vámonos a China, para conocer su historia.
-¿A China? Eso es demasiado lejos.
+¿Qué pasa? ¿No dices que irías conmigo incluso al fin del horizonte? ¡Demuéstrame que me quieres, vámonos!
-Claro que lo haría, pero quiero disfrutar del ahora, estamos aquí en la cama y no me hace falta estar en Italia y pedirle un deseo a la Fontana di Trevi para disfrutar de este momento; no me hace falta irme a la Warner para sentirme como un niño pequeño porque esa misma adrenalina la siento cada vez que despierto a tu lado; no me hace falta irme a China a conocer su historia, porque la única historia que me importa es la nuestra, sí, esta que empezó con una simple amistad; y, sobre todo, no necesito demostrarte lo enamorado que estoy yéndome de viaje, porque sólo con mirarme ya me siento en otro mundo, porque te amo de la misma manera aquí en la cama, como en Italia, China o Madrid. Porque por encima de todo, y de todos los lugares del mundo, siempre, y repito, SIEMPRE, serás indispensable para mí y te lo demostraré todas las mañanas con un beso, con un te quiero, con lo que sea, porque no me hace falta llevarte al infinito para demostrártelo porque quien demuestra algo, lo hace aquí y ahora, no allí y después.
viernes, 2 de diciembre de 2011
El escondite de los sentimientos.
Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando EL ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, LA LOCURA, tan loca como siempre, les propuso: "¿Jugamos al escondite?". LA INTRIGA levantó la ceja intrigada y LA CURIOSIDAD, sin poder contenerse, preguntó: "¿Al escondite? ¿Y cómo se juega al escondite?"; "Es un juego en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde el número uno hasta un millón mientras vosotros os escondéis y cuando yo haya terminado de contar, el primero que encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego"- le explicó LA LOCURA. EL ENTUSIASMO bailó secundado por LA EUFORIA; LA ALEGRÍA dió tantos saltos que terminó por convencer a LA DUDA, e incluso a LA APATÍA, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar, LA VERDAD prefirió no esconderse. ¿Para qué?, si al final siempre la hallaban, LA SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en verdad lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella) y LA COBARDÍA, EL MIEDO Y EL TEMOR prefirieron no arriesgarse...
Cuando LA LOCURA contaba 999 999, EL AMOR aún no había encontrado un sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado, hasta que divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores. "Un millón" - contó LA LOCURA y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue LA PEREZA, sólo a tres pasos de una piedra. Después se escuchó a LA FE discutiendo con Dios en el cielo y a LA PASIÓN y AL DESEO en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a LA ENVIDIA y pudo deducir donde estaba EL TRIUNFO. AL EGOÍSMO no tuvo ni que buscarlo, él solito salió disparado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a LA BELLEZA. Y con LA DUDA resulto más fácil aún pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de que lado esconderse. Así fue encontrando a todos, AL TALENTO entre la hierba fresca, a LA ANGUSTIA en una oscura cueva, a LA MENTIRA detrás del arco iris... (¡mentira!, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta AL OLVIDO... que se le había olvidado que estaba jugando, pero EL AMOR no aparecía por ningún sitio. LA LOCURA buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo, en la cima de las montañas... y cuando estaba por darse por vencida divisó un rosal; tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido en los ojos AL AMOR. LA LOCURA no sabía que hacer para disculparse, lloró, rogó, imploró, pidió perdón y como se sentía muy culpable le prometió ser su lazarillo. Por eso, desde entonces, EL AMOR es ciego y LA LOCURA siempre lo acompaña.
Uno, dos, tres...comenzó a contar LA LOCURA. La primera en esconderse fue LA PEREZA que, como siempre, se dejó caer tras la primera piedra del camino. LA FE subió al cielo y LA ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. LA GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: ¿un lago cristalino? Ideal para LA BELLEZA; ¿la hendija de un árbol? Perfecto para LA TIMIDEZ; ¿el vuelo de la mariposa? Lo mejor para LA VOLUPTUOSIDAD; ¿una ráfaga de viento? Magnifico para LA LIBERTAD.... Así terminó por ocultarse en un rayito de sol.
EL EGOÍSMO en cambio encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo...pero sólo para él; LA MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (¡mentira!,en realidad se escondió detrás del arco iris) y LA PASIÓN y EL DESEO en el centro de los volcanes; EL OLVIDO se olvidó de esconderse ... Cuando LA LOCURA contaba 999 999, EL AMOR aún no había encontrado un sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado, hasta que divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores. "Un millón" - contó LA LOCURA y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue LA PEREZA, sólo a tres pasos de una piedra. Después se escuchó a LA FE discutiendo con Dios en el cielo y a LA PASIÓN y AL DESEO en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a LA ENVIDIA y pudo deducir donde estaba EL TRIUNFO. AL EGOÍSMO no tuvo ni que buscarlo, él solito salió disparado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a LA BELLEZA. Y con LA DUDA resulto más fácil aún pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de que lado esconderse. Así fue encontrando a todos, AL TALENTO entre la hierba fresca, a LA ANGUSTIA en una oscura cueva, a LA MENTIRA detrás del arco iris... (¡mentira!, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta AL OLVIDO... que se le había olvidado que estaba jugando, pero EL AMOR no aparecía por ningún sitio. LA LOCURA buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo, en la cima de las montañas... y cuando estaba por darse por vencida divisó un rosal; tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido en los ojos AL AMOR. LA LOCURA no sabía que hacer para disculparse, lloró, rogó, imploró, pidió perdón y como se sentía muy culpable le prometió ser su lazarillo. Por eso, desde entonces, EL AMOR es ciego y LA LOCURA siempre lo acompaña.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



